La Iglesia de Piura y Tumbes vivió con alegría y fervor la celebración del Domingo de Resurrección; la Santa Misa, celebrada en Catacaos durante la madrugada, fue presidida por nuestro pastor, Monseñor Luciano Maza Huamán. Durante su homilía invitó a los fieles a vivir plenamente el misterio pascual, recordando que la victoria de Cristo sobre la muerte solo puede comprenderse desde la fe y la acción de Dios.
Durante la Eucaristía, nuestro arzobispo destacó que la pasión, el sufrimiento y la muerte forman parte inseparable de la vida cristiana, pues en Cristo se unen el dolor y la gloria. “No se puede cantar victoria sin haber pasado por la prueba del sufrimiento”, expresó, señalando que la Resurrección es la certeza de que ningún poder humano puede prevalecer contra el poder de Dios.
Asimismo, recordó el anuncio del ángel a las mujeres en el sepulcro: “no deben buscar entre los muertos a Jesús, el Mesías, el que fue crucificado. Tienen que buscarlo ahora en Galilea, porque ha resucitado.” De este modo, exhortó a los fieles a renovar su confianza en el poder de Dios y a reconocer al Resucitado en la oración, en la Palabra y en la Eucaristía. “La alegría del cristiano es la certeza de que el Señor ha vencido al poder de la muerte y del mal”, afirmó.
El pastor de la grey piurana y tumbesina también llamó a no tener miedo frente a los poderes del mundo, pues la fe en la Resurrección es la convicción de que el Espíritu de Dios guía y acompaña a su pueblo. “Nuestra fe no es una fantasía, sino la certeza en el poder que resucitó a Jesús”, señaló.
La celebración culminó con la procesión de Cristo Resucitado, signo visible de la esperanza y la fe viva del pueblo piurano